Aprende a guiar la mirada con principios… de percepción

A la hora de encuadrar cualquier plano hay que tener en cuenta qué información se quiere dar con el mismo y cómo resaltar ese mensaje en el cuadro que estamos escogiendo. Para ello debemos aprender a guiar la mirada del espectador, controlando su percepción, para que fije su atención en los elementos más relevantes de nuestro mensaje. Podríamos decir que cada plano contiene varias palabras de nuestro enunciado y es importante que el espectador perciba estas palabras icónicas para comprender el concepto global que queremos transmitir con nuestro vídeo.

Existen trucos para destacar elementos dentro de una imagen. Hoy vamos a analizar las leyes de percepción que propusieron a principios del siglo XX un grupo de psicólogos englobados bajo el término Gestalt. Grupo liderado por Max Wertheimer que en su día se preocupó por los métodos de enseñanza en los colegios e insistió en la importancia de impartir conocimientos de comprensión global y no la retahíla de datos individuales que se obliga a memorizar a los alumnos.

Para estos psicólogos de la forma, pues Gestalt se traduciría al castellano como forma o figura, todos los seres humanos interpretamos la realidad, otorgamos una forma concreta al entorno en nuestra mente y de manera inconsciente. Algo así como el proceso aristotélico de clasificación y en el que cada ser humano toma decisiones en función de la manera que tiene de dar forma a sus percepciones.

Por ello es tan importante para los teóricos de la Gestalt analizar nuestra manera de percibir la realidad y de dar sentido a las formas.

El pensamiento holístico

El todo es mucho más que la suma de sus partes
Psicólogos de la Gestalt

Las leyes de la Gestalt establecían un principio básico de percepción que consiste en la enorme diferencia entre el todo y sus partes. De hecho, no interpretamos los elementos individuales, sino su conjunto.

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Este principio ayuda a entender cómo los elementos individuales pueden ser entendidos como un elemento global. De esta manera, una estación de autobuses será entendida como tal y el individuo obviará la presencia de autobuses, pasajeros y otros elementos que suele haber en una estación de autobuses. ¿Qué relevancia tiene esto a la hora de grabar un vídeo? Dos muy claras. Por un lado, la facilidad para expresar un concepto global utilizando elementos individuales. Si queremos hacer pensar al espectador que estamos en una comisaría, bastará con un escenario neutro y personajes con uniforme policial. Por otro lado, la importancia de este elemento global para el espectador hará destacar más fácilmente aquello que no corresponda al mismo. Por ejemplo, una chica con vestido de flamenco en un convento.

Basándose en este concepto, los teóricos de la Gestalt establecieron una serie de principios o leyes sobre la percepción humana.

Galatea de las esferas – Salvador Dalí

Galatea de las esferas – Salvador Dalí

Principio de la figura-fondo

Definen como fondo todo aquello que no se percibe como figura. Si dos campos tienen una misma línea límite común, la figura será la que adquiera forma y no el fondo. A su vez, el observador verá la figura como más cercana y sólida, recordándola mejor que el fondo. Es decir, lo que queramos contar es mejor que se entienda como figura.

La Gestalt enunció la importancia que el ser humano da a separar la figura del fondo para establecer iconos visuales fácilmente reconocibles. El cerebro humano divide estas partes para dar un significado global a cada concepto. Por ello, puede ser importante ayudar al espectador en esta labor de disección mediante elementos de color, contraste, luminosidad, tamaño, forma, etcétera.

Cuanto más clara sea la silueta de la figura, mayor rapidez de comprensión tendrá el espectador. Además, esta ley, demuestra que no somos capaces de ver la figura y el fondo a la vez. Fijaremos nuestra atención en el fondo o en la figura, pero nunca en ambas partes. Esta ley favorece los juegos visuales de ambigüedad, en los que vemos una figura u otra dependiendo de dónde fijemos nuestra atención.

Principio de la buena forma o de pregnancia

Buscamos la estabilidad visual, lo regular. Intentamos ordenar al máximo la imagen. Es por ello que las películas de Wes Anderson son tan especiales. Están basadas en la simetría. Las imágenes simétricas son percibidas como iguales y, cuando se miran en la distancia, como un solo elemento. Su relevancia es tal que constituye uno de los principios de la naturaleza. La biología, la matemática, la química y la estética se organizan según las leyes de la simetría.

Utilizar la simetría en nuestros encuadres ofrece cierta belleza a los ojos del espectador. También es verdad, que esta simetría no destaca sus elementos y, por lo tanto, puede ser menos idónea a la hora de plantear un mensaje concreto e incluso llegar a aburrir por excesiva tranquilidad de sus conceptos.

Este principio también engloba el trabajo que realizamos a la hora de simplificar la imagen. Intentamos componer aquello que estamos viendo de la manera más sencilla posible. Buscamos reducir todas las ambigüedades para conseguir la figura más fácilmente memorizable. Aquella que podríamos dibujar sin ver la original. Por ello, es importante buscar el encuadre que presente nuestros objetos de la manera más clara posible. Debemos encontrar esa perspectiva que explique nuestro mensaje con la mayor sencillez. Busquemos el icono.

El Principio de Pregnancia engloba varias leyes de percepción como la ley de cierre que veremos un poco más adelante.

Ley de semejanza

Con esta ley enuncian la facilidad que tiene el cerebro humano para englobar elementos con características visuales comunes. Varias entidades con el mismo color, tamaño, forma, brillo, textura o condicionamientos culturales se definirán como un elemento común. Es por ello que vemos una manada de jirafas como tal y no como jirafas individuales. Algo muy práctico si lo que queremos es simbolizar un grupo de cosas, tan sólo tendremos que agrupar esos objetos igualando su apariencia o, si queremos destacar un elemento entre otros separándolo del grupo o cambiando aquella característica que más les define.

Además, la repetición suele generar ritmo en la imagen encuadrada y una ruptura del mismo con el objeto dispar.

Ley de proximidad

Solemos asimilar los objetos cercanos como un grupo. Es decir, agrupamos para simplificar lo máximo posible la semiótica de la imagen. Esta agrupación la encontramos en todos los planos vitales. Tendemos a pensar que individuos que viven juntos están más unidos afectivamente o tendrán unas ideologías parecidas. Lo mismo ocurre con los objetos. Otorgamos características comunes a objetos cercanos entre sí.

Este tipo de simplificación lleva a errores de muy diversa índole pues, por ejemplo, tendemos a creer que dos estrellas que parecen pegadas en el cielo estarán muy cerca y puede que se encuentren a años luz de distancia.

A la hora de encuadrar, deberemos tener muy en cuenta las posiciones de los objetos en el plano y los objetos que rodean a aquello que queremos enseñar, no vayamos a incurrir en el error de otorgar significados por proximidad que no querríamos dar a entender. Dime con quién andas y te diré quién eres.

The Seine and la Grande Jatte – Springtime – Georges Seurat

The Seine and la Grande Jatte – Springtime – Georges Seurat

Ley del cierre

Las formas abiertas tienen a percibirse como cerradas. Rellenamos los huecos puesto que las formas incompletas nos provocan incomodidad. Toda forma que genere una interrupción, la intentaremos rellenar mentalmente para otorgarle significado. Por ello, es sencillo guiar la atención del espectador con formas simples que él mismo completará para visualizar el conjunto. Además, esta ansia por completar la información es una valiosa herramienta de ritmo. Si presentamos una secuencia de objetos correlativos, el observador buscará el objeto siguiente. Algo muy útil para generar suspense en el espectador. Básicamente la labor que ejerce la música en las películas de terror.

Ley de la experiencia.

El propio sistema nervioso se ha ido formando por el condicionamiento del mundo exterior. Simplificamos el mundo según los conocimientos adquiridos. Nuestra experiencia no sólo actúa constantemente para evitarnos sorpresas, también nos llena de convenciones sociales aprendidas que diseñan la forma de entender nuestro entorno. Estas herramientas también son útiles a la hora de establecer patrones en nuestra imagen para sorprender con mensajes inesperados u omitir información que el espectador ya conoce.

Ley del movimiento común

Los elementos orientados en la misma dirección, tienden a agruparse en una única figura. De esta manera, nos pueden ayudar a generar líneas que actúen como flechas en nuestra imagen para dirigir la mirada del espectador.

Estas leyes de percepción no son sólo una serie de consejos para destacar elementos en un encuadre. Estas leyes son la misma base del cine. Sin la asimilación del ser humano de las imágenes individuales como un todo, no podría existir el cine. El vídeo se basa en la percepción global, en la sensación de movimiento de superponer imágenes estáticas. Realmente no existe el movimiento en esas fotografías. Sin nuestra capacidad de experimentar la globalidad de esta superposición, no podríamos percibir el movimiento y, por lo tanto, no existiría la experiencia audiovisual.

Sobre el autor:

Narrador de historias. Observador compulsivo de cine. Aprendiz.