¿Qué debes saber antes de

elegir un micrófono?

Muchos operadores de vídeo, en el momento de la grabación, se concentran en el tipo de plano, la luz de la escena, la óptica, la resolución de imagen, etcétera. Algunos deben creer que elegir un micrófono cualquiera y colocarlo cerca de la fuente sonora captará el sonido con completa nitidez. Lamentablemente no descubrirán su error hasta llegar a la sala de montaje. Puede que este defecto tan común de algunos operadores de cámara no sea del todo de ellos.

La especialización en sonido es una materia muy amplia y que requiere muchos conocimientos y trabajo de campo. El operador de cámara tiene suficiente trabajo narrativo y técnico como para abordar una tarea igualmente compleja con suficiente solvencia. Un técnico de sonido es de suma importancia en toda grabación audiovisual.

Si quieres ser un futuro técnico de sonido o adquirir algunos de sus conocimientos puede que este artículo te ayude a entender los principios básicos del tratamiento sonoro y su captación. Además, te proporcionará los conocimientos necesarios para elegir un micrófono acorde a tus necesidades.

¿Qué debes saber antes de elegir un micrófono?

¿Qué es el sonido?

El sonido se produce por cambios de presión en las partículas de una sustancia. Es decir, se trata de ondas mecánicas que al expandirse generan vibración en las partículas. Quizá ninguna de estas definiciones ayude demasiado a visualizar el concepto. Pongamos un ejemplo:

Si chocamos dos objetos (por ejemplo: un mazo en su gong), las partículas intermedias se estrujarán formando una onda expansiva en las sucesivas. Como cuando tiramos un cántaro en un estanque tranquilo. Estas ondas irán moviendo las partículas sucesivas hasta amortiguar la presión generada al acercar ambos objetos. En el caso del gong, es fácil ver la vibración del metal.

De esta manera, las ondas sonoras hacen vibrar las partículas de la sustancia que atraviesan. Puede ser agua, aire, sirope de chocolate, un gong de bronce,… Dependiendo de la sustancia por la que se mueva, variarán sus características de velocidad, resistencia,… Por ejemplo, en el aire (a 0C, 1 atm de presión atmosférica y 0% de humedad) la velocidad del sonido es de 331,5 metros por segundo.

Volviendo al ejemplo anterior, hemos chocado el mazo en su gong y se ha producido una vibración de partículas pero ¿qué tiene que ver esto con que nosotros escuchemos esa vibración? Realmente, hasta ahora, no se ha escuchado nada. Estamos ante el famoso köan del budismo zen: “si un árbol cae en un bosque y nadie está cerca para oírlo, ¿hace algún sonido?” Físicamente no haría ningún ruido. Los ruidos son la sensación percibida en el oído cuando el aire u otro medio está en movimiento.

Llegados a este punto, hay que explicar cómo funciona el oído humano.

La audición

De forma resumida, las ondas sonoras son recogidas por el conducto auditivo externo, el pabellón de la oreja, que dirigirá las mismas hacia el oído medio. A través del tímpano, que vibrará contagiado por las variaciones de presión de la onda sonora, el movimiento llegará a los llamados osteocillos óticos. Se denomina osteocillos óticos o cadena de huesecillos a la cadena de cuatro huesos (martillo, yunque, lenticular y estribo) que transformarán las ondas sonoras transmitidas por el aire en vibraciones mecánicas. Las susodichas vibraciones llegan al oído interno dónde la cóclea, comúnmente llamada caracol, las sumerge en líquido perinlinfático que excitará las células ciliadas ubicadas en el Órgano de Corti para convertir estas ondas en señales electroquímicas que viajarán hasta el área receptora auditiva de la corteza cerebral.

Es decir, el oído transforma las ondas vibratorias en energía electroquímica que las neuronas interpretan como sonido.

Algo parecido es lo que hacen los micrófonos. En el caso de los micrófonos, éstos adaptan las ondas vibratorias que viajan por el aire o sustancia transmisora en energía electromagnética. Gracias a la corriente alterna, aquella que intercala en ciclos progresivos la dirección de sus electrones, los cables eléctricos pueden transmitir la onda sonora en una onda de similares características pero eléctrica.

Hablemos primero de las características de una onda.

Oído humano (fuente: Wikipedia)

La onda sonora

El movimiento ondulatorio se distingue por ciertas características cuya descripción nos ayudará a entender qué información sonora portan.

La onda sonora

 

La frecuencia de la onda sonora

 

Ondas sonoras con igual tonalidad pero distinto timbre

Volumen

Por ejemplo, si hablamos de volumen o intensidad de sonido, realmente estamos hablando de amplitud de la onda sonora. Cuando la amplitud es mayor, la onda tiene un mayor recorrido vertical, el volumen es más alto.

Para cuantificar este concepto se habla de nivel de presión sonora (SPL por sus siglas en inglés) que actuará de referencia para establecer el estándar relativo a partir del cual medir la intensidad de la presión. En el aire, el SPL es de 20 Pa mientras en agua es de 20 Pa. A partir de esta referencia, se mide la intensidad de la presión en decibelios (dB) que es una escala logarítmica del Pascal (Pa), utilizado normalmente para medir presiones.

Es decir, dependiendo de la sustancia que transporte el sonido, puede ser un cable, se establecerá el nivel 0dB a partir del cual medir más o menos decibelios. Es por esto que una señal a -20dB en una mesa de mezclas puede estar a un nivel óptimo si la señal de origen venía con una amplitud exagerada para el tipo de altavoz que emite el sonido.

Tonalidad

Respecto a la frecuencia, consiste en el número de ciclos (consultar la representación gráfica) que efectúa una onda en un determinado periodo de tiempo. Se mide en hercios (Hz) cuya unidad corresponde al número de ciclos realizados por segundo.

La frecuencia de una onda sonora determina su tonalidad. Cuanta mayor es su frecuencia, más ciclos realiza por segundo, más aguda será su percepción. Por el contrario, una onda de frecuencia menor se escuchará más grave.

Esta característica de las ondas es la que produce el Efecto Doppler que tanto ha ayudado en astronomía. En la práctica, para un técnico audiovisual, es importante conocer que al acelerar un sonido éste se tornará más agudo y al ralentizarlo, se tornará más grave.

Timbre

Otra característica de la onda sonora de vital importancia informativa es el timbre. Consiste en la mezcla de varias ondas sonoras denominadas armónicos. Estos armónicos diferenciarán la sonoridad entre distintos elementos gracias a sus matices acústicos. Por ejemplo, un diapasón produce una única onda simple, mientras un saxofón produce una onda irregular formada por una frecuencia fundamental y sus armónicos.

Gracias a esta cualidad podemos distinguir voces de tonalidad equivalente, vocales, instrumentos musicales, cantos de pájaro, etcétera.

Los micrófonos se encargarán de transcribir estas características de la onda sonora en energía electromagnética. Es por ello que tenemos que entender bien estos conceptos antes de elegir un micrófono.

La onda electromagnética

Se puede clasificar la corriente eléctrica en dos tipos: continua, la de una pila, y alterna, la de un enchufe común. La corriente continua tiene una dirección constante de sus electrones desde el polo negativo al positivo (según convención sería de positivo a negativo, pero no es así físicamente ni es un tema en el que necesitemos adentrarnos). La corriente alterna intercambia su polaridad entre positivo y negativo en ciclos periódicos progresivos o no progresivos. Es decir, la corriente alterna genera una onda que bascula entre el valor negativo y positivo.

Transformar la onda sonora en onda electromagnética consistiría en traducir el movimiento sinusoidal de la presión en el movimiento ondular de la energía electromagnética alterna. Ambas ondas tendrían una amplitud y frecuencia equivalentes. Esta acción se denomina transducción.

Explicada la transducción, podemos, al fin, empezar a clasificar los micrófonos según la manera en que realizan esta conversión.

Tipos de micrófono según su transductor

Micrófonos dinámicos

Los micrófonos dinámicos o de bobina móvil tienen la misma composición que un altavoz, pero trabajan de manera inversa. Existe un diafragma (generalmente una lámina de plástico Mylar) que reacciona a la onda sonora. Está comunicado, como el tímpano a la cadena de huesecillos, con una bobina rodeada por el campo magnético que genera un imán al final de la cadena. Las alteraciones en la bobina, alteran el campo magnético y producen la señal eléctrica correspondiente al sonido captado.

Estos micrófonos destacan por su resistencia a niveles de temperatura y/o humedad extremos, así como altos niveles de presión sonora. También es verdad que tienen peor sensibilidad a las frecuencias agudas y a la baja amplitud. Estas características los convierte en el aliado habitual de conciertos y grupos musicales. Ejemplo de ello es el modelo Shure SM58.

Micrófonos de condensador

Los micrófonos electrostáticos, capacitadores o de condensador se basan en dos placas paralelas. Una compone el diafragma y, la segunda, una placa cargada eléctricamente que forma un condensador sensible al sonido. El diafragma se mueve al recibir los impactos de la onda acústica alterando el campo magnético que almacena la placa de condensación. De esta manera, los electrones que escapen del condensador formarán la onda electromagnética que interpretará el sonido.

Este tipo de micrófonos requieren una carga eléctrica de 48 voltios para que el condensador pueda recargar constantemente los electrones perdidos. Esta carga se puede proveer mediante pilas o tensión phantom que proporcione una mesa de mezclas o una cámara de vídeo preparada para ello.

Los micrófonos de condensador tienden a ser más sensibles a los agudos y ofrecen una lectura más suave y natural.

Micrófonos Electret

También se trata de micrófonos de condensador. En esta ocasión, los micrófonos de condensador Electret no requieren una recarga mediante pila o tensión phantom puesto que el material del que se compone el condensador, electret, es un material ferroeléctrico cargado en fábrica que permanecerá cargado eléctricamente o polarizado.

Se trata de los micrófonos más comunes gracias a su bajo coste y a sus pequeñas dimensiones. Micrófonos Lavalier (de corbata), teléfonos o grabadoras de pequeño tamaño son algunos de los ejemplos de uso de esta transducción.

Micrófonos de cinta

Como su propio nombre indica, están compuestos por una cinta o fina película electromagnética ubicada entre los polos de un imán. Las vibraciones de las ondas sonoras producirán movimiento en la cinta y ésta alterará el campo magnético produciendo señal eléctrica.

Su alta calidad los hace ideales para instrumentos de viento.

Micrófonos de cristal

Los micrófonos de cristal piezoeléctrico se basan en la característica de algunos cristales, como el cuarzo, cuyas láminas se deforman al recibir presión de las ondas sonoras. Apenas se utilizan debido a su poca resistencia a los cambios de temperatura, baja calidad y alto coste de fabricación.

Micrófonos de carbón

Los micrófonos de carbón funcionan mediante granos de carbón en un circuito eléctrico que varían su resistencia al contacto con las ondas sonoras. Se utilizaron en los primeros micrófonos pero se han vuelto un artilugio clásico y poco utilizado puesto que su sensibilidad es bastante pobre.

Es importante conocer el tipo de fabricación del micrófono que se va a utilizar puesto que esto influirá en su captación y en sus necesidades eléctricas. Por ejemplo, no podremos utilizar un micrófono de condensador sin un aparato capaz de proveer tensión phantom.

Tras repasar los tipos de fabricación de micrófonos, enunciaremos ciertas características principales que nos ayudarán a elegir un micrófono acorde a nuestras necesidades.

Micrófonos dinámicos

Dinámico

Micrófonos de condensador

Micrófono de condensador

Micrófonos de condensador Electret

Electret

Micrófonos de cinta

Micrófono de cinta

Micrófonos de cristal

Micro de cristal

Micrófonos de carbón

Micrófono de carbón

El diagrama polar

Cuando vayas a elegir un micrófono, entre sus parámetros técnicos encontrarás el diagrama polar. Al hablar de diagrama polar nos referimos a la captación del micrófono cuando el sonido proviene de diferentes ángulos. El diagrama polar expresará gráficamente cómo reacciona el micrófono espacialmente.

Será un micrófono omnidireccional si registra por igual los sonidos que provienen de cualquier dirección.

Un micrófono bidireccional sólo reaccionará a las ondas sonoras que llegan frontalmente al aparato, o aquellas que llegan por detrás del micrófono.

Un micrófono unidireccional (cardioide, supercardioide o hipercardioide) registrará sólo los sonidos frontales discriminando los demás con mayor precisión en un hipercardioide que en un cardioide.

El diagrama polar

El diagrama polar nos será muy útil según el sonido que queramos grabar. Si queremos registrar una fuente sonora específica en un lugar muy ruidoso, deberemos elegir un micrófono hipercardioide y dirigirlo con precisión al objeto protagonista. Es muy importante conocer el tipo de diagrama polar de un micrófono. Por ejemplo, si colocamos mal un micrófono bidireccional el protagonista de nuestra escena no sería registrado acústicamente.

El diagrama de respuesta en frecuencias

El diagrama de respuesta en frecuencias

En los parámetros técnicos de cualquier micrófono encontraremos el diagrama de respuesta a las distintas frecuencias dónde el eje x representa las frecuencias y el eje y los decibelios. Dependiendo de lo que vayamos a grabar, necesitaremos que la gráfica de respuesta sea más estable en las frecuencias adecuadas, aquellas que queramos registrar. Esta información será de gran ayuda a la hora de elegir un micrófono.

Al margen de estas características, podemos hablar de ciertos criterios formales para distinguir micrófonos según el tipo de uso y su diseño. Realmente, para elegir un micrófono, comenzarás seleccionándolo según su uso. Aquí van algunos de ellos:

Clasificación de micrófonos según su uso

Micrófono de mano es aquel que sostiene el propio interlocutor o es colocado en un pie de micro. Suelen ser de condensador o dinámicos.
Micrófono de cañón es el que se utiliza para discriminar ambientes ruidosos mediante su característica unidireccional. Se reconocen fácilmente por su longitud y se suelen utilizar con pértiga.
Micrófono de corbata o Lavalier es el que se coloca discretamente sobre la ropa del interlocutor a pocos centímetros de su barbilla. Suelen ser elecret omnidireccionales.
– El micrófono parabólico se enfrenta a una parábola que rebota el sonido hasta el micrófono. Óptimos para largas distancias.
Hidrófonos o micrófonos submarinos son los utilizados para captar sonidos sumergidos en agua. Funcionan como un sónar de submarino y están construidos mediante cristales piezoeléctricos.
Micrófonos inalámbricos son aquellos que mediante frecuencia modulada envían el sonido a un receptor situado a varios metros. La carencia de cables facilita el trabajo, aunque gastan bastantes pilas y pueden ofrecer interferencias con otras frecuencias moduladas de la zona o entre micrófonos inalámbricos.

Un ejemplo

Con todas estas nociones podemos entender el funcionamiento de cualquier micrófono. Por ejemplo, si analizamos las especificaciones técnicas del Rode VideoMic Pro (un complemento habitual en cámaras DSLR), descubriremos que se trata de un micrófono de condensador altamente direccional y funciona de manera estable entre las frecuencias de 100Hz y 10.000 Hz. Podríamos analizar otros datos como el ruido propio del micrófono, su sensibilidad o su impedancia, pero creemos que, por hoy, ha sido suficiente información.

Un ejemplo de cómo elegir un micrófono según sus parámetros técnicos

Esperamos que estos parámetros os hayan ayudado a elegir un micrófono adecuado a vuestros propósitos y a entender un poco mejor su manejo y funcionamiento. No dudéis en comentar ante cualquier duda o sugerencia.

Sobre el autor:

Narrador de historias. Observador compulsivo de cine. Aprendiz.